Por Carolina Catalano.

Damon Albarn , hiperactivo, casi esquizoide en sus múltiples proyectos simultáneos, con períodos de ostracismo, sale a la luz con música siempre nueva y distinta. Inquietante.

La mente de Damon Albarn , definitivamente debe ser un laberinto increíble en gama de grises y psicodelia donde él también se pierde a menudo. Hiperactivo, casi esquizoide en sus múltiples proyectos simultáneos, con períodos de ostracismo que dejan a sus fanáticos a la espera de la última ocurrencia sin importar el tiempo que deban esperar, sale a la luz con música siempre nueva y distinta. Inquietante.

Los que desesperaron en la espera después de la noticia de octubre del pasado 2015, dejaron de comerse las uñas cuando en Instagram aparecieron fotos de los chicos trabajando. Gorillaz vuelve y está trabajando en un nuevo proyecto. Ahí está la prueba, el dedo en la llaga para los Santo Tomases fanáticos de estos músicos con vidas inventadas que los habían dejado a la espera de una pronta resurrección después de que los Kong estudios fueron incendiados por Murdoc para hacer una estafa al seguro y el sitio web allá por el 2012 quedara paralizado y devastado sin tener más noticias de la vida virtual de los Gorillaz.

La ecléctica cocina de Damon, claramente seguía funcionando y si bien Gorillaz quedó por estos años en el cajón, el músico de 48 años siguió trabajando con la intermitencia que lo caracteriza en sus distintos proyectos: Blur, The Good, The Bad & the Queen, Rocketjuice and The Moon –con Flea de los RHCP-, Doctor Dee, DCR Music, más su carrera solista con un álbum extraordinario: “Everyday Robots”.

Melancolía metálica, brillante y fría, increíblemente conmovedora. De eso se trata la música y poesía de Damon Albarn, todo como girando sobre los versos resbaladizos de “Hong Kong”“…you swallow me…”, resbaladizos y turbios, un poco rotos, como su voz que encuentra la manera de meterse dentro del cuerpo.

Un consejo: tómense el tiempo de buscarlo, piérdanse ustedes también en su laberinto y déjenlo hablar y tocar. Y sobre todo, no lo pierdan de vista.

Carolina Catalano

Carolina Catalano

Colaboradora

Vivo en La Cumbre, Sierras de Córdoba. Soy una observadora curiosa y atenta del mundo que me rodea y una disfrutadora esperanzada de la vida y de las cosas. Soy muchas y en simultáneo, soy bioquímica, cantante de blues y jazz, guitarrista, fotógrafa, música y poeta. Actualmente dirijo con mi socia la Escuela de Música y Artes “El Árbol”, aquí en La Cumbre. Mi blog: www.animalpoetico.blogspot.com

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