Por Julieta Desmarás.

El músico australiano Hugo Race publicó su libro Road Series donde expone, con extraordinaria narrativa, momentos de su vida influenciados por la música y el amor. A medida que el micro, o la vida avanza, aparecen datos biográficos de sus andanzas rockeras con Nick Cave & The Bad Seeds; registros de viajes; elegías y aventuras. Desafiando al lector, no solamente a través del género literario sino dejándolo incierto, ¿cuánto en la vida se trata de elección, y cuánto es premeditado una vez que ya no hay vuelta atrás?

En un comienzo uno cree que Hugo lo vivió todo y se pregunta cómo pudo salir de allí sin perder la cabeza. Desde sus inicios con The Wreckery, o junto a Nick Cave & The Bad Seeds, solo o con su banda The True Spirit, ya lleva más de 20 álbumes grabados con una variedad infinita de estilos e influencias musicales, teatrales y poéticas. Si se trata de darse ciertos lujos en vida, definitivamente el se ha dado muchos. Pero no es egoísta y nos invita a la gira.

El viaje en ruta comienza en el año 1981 en Melbourne, Australia –con paradas esporádicas a EE.UU, Europa y Brasil–, y termina en África en el año 2012. Hay que estar preparado para todo ya que, en algún momento, vas a querer parar. Si bien Race logra un recorrido placentero -describe un formidable retrato de la escena post punk de Australia-, su escritura es capaz de hacer maniobras demasiado jugadas o pretenciosas. Amante de la poesía, al volante de la escritura, es un romántico perdido y eso puede ser peligroso. Sin embargo, su capacidad de atracción puede más. Como todo poeta oscuro, se niega a vivir una vida monótona y ordinaria, aceptando los sacrificios de su elección o destino. Durante su época de guitarrista de Nick Cave y su proyecto, confiesa manifestar cierta tensión, un todos contra todos.

No está seguro si propio del cansancio y vorágine de estar constantemente girando o simplemente está harto. “Los días y las noches emergen juntos y pierdo la noción del tiempo mientras veo los paisajes industrializados difuminarse a lo largo de las autopistas fantasmas” escribe el músico. Sin dilema, se hace cargo de su pasado y sigue adelante. A dedo o en primera clase, sigue porque sabe una sola cosa, la más importante: la música lo es todo.

A dedo o en primera clase, sigue porque sabe una sola cosa, la más importante: la música lo es todo.

Lejos de las típicas banalidades de una estrella de rock, Hugo manifiesta su costado más sensible y humano. Si bien relata episodios de excesos, debido a su intenso estilo de vida, sale ileso del cliché. Tal vez, y justamente por haber vivido con autenticidad, alcanzó un equilibrio entre la locura y el intelecto. Al final, uno es el resultado de una plaga de experiencias increíbles que nos cambia radicalmente y nos convierte en lo que somos.

Así, atravesó los lugares más recónditos del mundo. Se sumergió a sus culturas, tradiciones, instrumentos, políticas e incluso fue testigo de violentas experiencias e injusticias que existen en nuestro universo.

Por haberse manteniendo fiel a sí mismo o porque no conoció otro camino y la melodía lo llevó hasta ahí: Hugo vive, toca y escribe porque sabe que cada acción, cada evento, a donde quiera que uno vaya, repercute bajo un mismo cielo.

Julieta Desmarás

Julieta Desmarás

Colaboradora

(1982, Buenos Aires) Gran parte de su infancia y adolescencia la vivió en el sur argentino. Redactora cultural. Desde el año 2007 administra su blog: De las hojas al hormiguero. Colabora para diferentes revistas de música & cultura. Asistió a talleres dictados por reconocidos escritores y poetas. En 2014 editó su primer poemario El río y su cajón con Editorial Alción. Actualmente está próxima a editar su segundo libro de poesía y una obra de teatro.

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