Por Claudia Sánchez Rod.

En esta ocasión Claudia se cruza con Paso de Gato, editorial, librería y revista dedicada al teatro y las artes escénicas. Un paso delicado pero preciso que dejará pensando a nuestra cronista.

Se llama Paso de gato, y ése es un motivo suficiente para que quieras voltear a ver de qué se trata. Este proyecto nació con el siglo (casi), como una editorial y poco a poco se fue transformando en un experimento cultural más amplio. Ahora cuenta con múltiples publicaciones sobre teatro y cine. Una de sus finalidades más importantes es estimular la reflexión y promover la discusión en torno a las artes escénicas. Este año abrió las puertas de una librería mínima, perdida entre las miles de calles de esta ciudad sin brújula. También se llama Paso de gato.

La cuestión es, querido lector, que acá la gente puede encontrar libros y más libros de memorias, obras de teatro, críticas, reportajes, ensayos, artículos, reseñas, comentarios, sí, pero también encontrará maquillaje teatral, títeres y accesorios propios del teatro y el cine. Todo un microuniverso dedicado a la teatralidad.

Esa presencia del artista y el espectador en un mismo plano, separados por una pared invisible, mirando y siendo mirados, es una provocación a bocajarro.

La pequeña librería se localiza en el callejón Eleuterio Méndez N°11, en el sur de la Ciudad de México, dentro de las instalaciones de la SOGEM, en una casona rodeada de enormes árboles y bellas fuentes. En realidad yo pasé por ahí por mera casualidad, iba a encontrarme con alguien en un café, pero me detuve un buen rato a revisar los títulos (es que vi un libro llamado El arte de ser payaso, y tuve la necesidad de hojearlo), porque estoy poco familiarizada con el arte escénico. Y, sin embargo, todas estas cosas del teatro, la danza, la ópera, el circo, los performances y los conciertos musicales seducen irremediablemente mi imaginación; esa presencia del artista y el espectador en un mismo plano, separados por una pared invisible, mirando y siendo mirados, es una provocación a bocajarro: el hecho escénico como un espejo de lo humano.

 

Es normal que en esta urbe exista algo como Paso de gato, finalmente es una de las diez ciudades con mayor oferta teatral en el mundo. Lo que no es normal es que sólo sea un paso de gato y no muchos, muchísimos.

Cuando salí de la librería estaba lloviznando, no podía ser de otra forma en pleno verano. Habría podido abrir mi paraguas, pero no lo hice, caminé bajo las finas gotas de lluvia por las calles. Cuando llegué al viejo café tenía el pelo mojado, me pedí un café irlandés y me puse a esperar. Mientras tanto, caí en cuenta de que la vida definitivamente es un happening: una ecuación de provocación-participación- improvisación, y además es muy efímera. Cuando trajeron mi bebida me quedé pensando en que, de haberme comprado algo en la librería, habría sido un juego de maquillaje teatral, aunque luego no supiera qué hacer con él.

Claudia Sánchez Rod

Claudia Sánchez Rod

Colaboradora

(Ciudad de México) Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, cursó la Diplomatura “An approach to the meaning of life and death”en la Universidad de Toronto, Canadá. Se ha desempeñado como periodista y traductora. Entre sus publicaciones se encuentra el poemario El vino derramado (Barcelona), el libro de cuentos La marta negra(Barcelona) y el poemario Me dejaste puro animal inexistente(Morelos). Ha participado en las antologías Ocho lenguas de Medusa (Morelos), Soñando en Vrindavan y otras historias de ellas (E.U.A.), entre otras. Actualmente se desempeña como Jefa de Redacción del sitio literario El libro de arena.

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