Por Nahuel Difalco / Ph Julián Andrés Difalco.

Otra vez Lamás Médula presente en Rock en Baradero, La Ceremonia del Verano. Tres días de ritual que, a pesar de la lluvia, confirmaron a este festival como uno de los que más ha crecido.

Uno de los comentarios más sonados en el mundo de la música, es el ascenso del hip hop sobre el rock, con todo tipo de pronósticos sobre la decadencia de este último en su historia de más de setenta años.

En Argentina hace varios años que esta discusión tenía lugar ante la ausencia de figuras en el rock nacional que dieran lugar a nuevas corrientes. Como a comienzos de los ’80, cuando el under de entonces cobró fuerza con Virus, Patricio Rey y sus Redondos de Ricota, Sumo y Soda Stereo, para dar paso a los 90. Fue justamente Adrián Dárgelos —líder de Babasónicos, quienes se presentaron por primera vez en esta última edición del Rock en Baradero—, que consideró que el regreso de Serú Girán en el ’92 era retroceder. Después de tantas discusiones y en medio de esta crisis del rock en Norteamérica, Argentina confirma en los últimos festivales de este año que por fin tiene su nuevo Rock Nacional, es el principal protagonista de esta Ceremonia del Verano 2019, y con un público más abierto que sabe convivir con los diferentes estilos.

El predio frente al Parque Sarmiento era el punto final de las puertas de acceso que empezaba con una caminata desde el puerto, bajo la sombra de los árboles de la calle San Martin. Al igual que los festivales de esta era, que intentan generar una “experiencia” de festival, el anfiteatro contaba varias columnas decorativas distribuidas en el sector del público. Con un imponente escenario principal “Quilmes”, un segundo escenario “Spotify” sobre la lateral izquierda del terreno y un tercer, “Branca Único” bloqueando el paso de la calle, que además coronaba el sector merchandising  y patio de comidas.

La primera jornada se destinó casi en su totalidad al público más rocanrolero, a diferencia de ediciones anteriores que era la temática de noche de cierre. Y significó el regreso de artistas como los uruguayos Once Tiros,  El Buen Salvaje, El plan de la Mariposa y Cruzando el charco, banda platense que además tuvo el gran gesto de invitar a sus vecinos de La Cumparsita al escenario, quienes no pudieron llegar a horario  por un problema en la camioneta que los trasladaba.
Pier llegaba a Baradero con la destacadísima presencia de Walter Sidotti, el ex Redondito de Ricota, como invitado encargado de las baterías.
Jóvenes Pordioseros también estuvo de regreso con una performance de “Toti” Iglesia, quién posicionó a su banda como la única capaz de tocar al mismo tiempo en dos escenario, al bajarse del escenario 2 para ir corriendo  y subirse al escenario principal.
Gardelitos con su setlist perfectamente balanceada y en el cómodo horario de las 21, daba paso al tramo final de la primera noche; con Nonpalidece, que tuvo un cierre de lujo con Luis Alfa de invitado para interpretar “Cuidado a quién votas”.
La noche que tenía como figuras centrales a Guasones y a La 25, tuvo la real figura estelar con la presencia de Riff, que volvía a los escenarios después de casi 15 años, en “su versión 2019” como dijo Vitico.

Junto a sus compañeros JAFF, Luciano Napolitano, Juan Moro y Nicolás Bereciartúa, dieron cátedra de cómo tocar buen rock en estado puro, con una actuación muy emotiva y merecedora de la ovación del público que nos los dejaba irse del escenario. “Siempre es un gusto volver a tocar con Riff” dijo el bajista que además recordó a su viejo amigo y compañero Pappo Napolitano.

Para el Día 2 la propuesta fue más alternativa, enfocada al Indie Rock, con las propuestas de Rapzodas, Hipnótica, Tres de Corazones; la fuerza de y destellos pop de Indios, la energía funky de Lo Pibitos. Nuevamente el gran show de Louta que aporta la diferencia desde una puesta en escena más teatral y con impacto visual, quizás heredado de su padre, creador de Fuerza Bruta. Pasada una hora de demora, sorprendía la ausencia de Los Brujos, reforzado por el comentario de que se habían bajado de la grilla.
Marilina Bertoldi fue el otro ícono fuerte de la noche, con un mejor clima y horario comparado con la última vez que estuvo en la ciudad; y que le hace justicia a todo el camino conquistado desde Sexo con Modelos y el actual Prender un fuego. Y quién además fue la única en mostrar su enojo ante el poco cupo femenino que el ambiente artístico intenta visibilizar desde hace tiempo. “¿Cuántas minas somos está noche? ¿Dos, tres, cuatro? ¡Somos un montón! Gracias”, dijo con doloroso sarcasmo, a la par de su enérgico show, también ovacionado.

El siguiente choque con energía llegó gracias  a Airbag, con una puesta visual que recuerda a las épocas del rock hard rock que vio surgir a Guns N Roses, y cada vez más lejos del rock-pop de sus comienzos. Attaque 77 nuevamente en el escenario, después de celebrar sus 30 años, con nueva formación y con la mejor ocasión para  repasar el setlist con los clásicos de siempre.
Usted Señalemelo fue el cierre forzado de la segunda noche,  con la llegada de una tormenta que vació el anfiteatro y ante el intento de resistir del público que deseaba ver la primera presentación de Babasónicos en Rock en Baradero, que de todos modos se pasó para el día siguiente.

La jornada final arrancó con una obligada reorganización de la grilla. El escenario “Branca Único” fue suspendido. Todo Aparenta normal se bajaba de la grilla por motivos externos a la banda, y otros artistas sufrieron cambios de horario ante la incorporación de la banda de Dárgelos para el Tercer día.

Eruca Sativa fue ejemplo de ello, subiendo a escena casi dos horas antes de lo programado y además de garantizar la potencia de su performance, visibilizó la lucha femenina en cercanía con el 8M, invitando al escenario a la cantante, compositora y tecladista Gimena Álvarez Cela, a la guitarrista Naná Arguén y la rapera Kris Alaniz.

Coti y Estelares le siguieron con un show cargado de hits, saludos entre sí de un escenario a otro entre show y show.
La Delio Valdez —orquesta de cumbia argentina —,  fue la muestra de que los festivales son el lugar perfecto para las diferentes expresiones, al igual que lo hiciera el año anterior Miss Bolivia: calor y movimiento de todo el anfiteatro con una fiesta que pocos pueden generar.

Finalmente llegó la presentación tan esperada de Babasónicos, amenazados nuevamente por nubes que aguantaron por la llegada de la banda de Lanús. Su último disco “Discutible” da muestras de que con casi treinta años de trayectoria, sus posibilidades creativas siguen intactas: un show visual que recordó la estética del actual Radiohead, y mostrándose agradecidos ante la espera del público  que ansiaba  poder verlos.

El tramo final estuvo a cargo de El Kuelgue, también con un mejor lugar en el festival y con un show  que incluyó su crítica a la situación actual del país, como también lo hizo el Mono de Kapanga, quien además cerró su show en plena transmisión en vivo mientras sonaba El Mono relojero; y finalmente Los Pericos y La Beriso, que regresaba por tercera vez a la ciudad.
Así culminaba otro año de un festival que desde hace varias ediciones está construyendo su lugar con cada vez más aciertos, más seguidores de un público que se acerca desde Buenos Aires, Rosario y los pueblos del interior.

Cada vez más se proyecta a construir su propia gran historia, como lo hace su festival hermano de Música Popular Argentina en cada febrero y marzo.

Nahuel Difalco

Nahuel Difalco

Colaborador

(Baradero, 1987) Nahuel Difalco es periodista, profesor de literatura y músico.Trabajó en radio, magazines y como profesor. Actualmente reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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