Esta conmovedora novela autobiográfica  es una insondable búsqueda a través de recuerdos, costumbres emociones y memorias de época, en coyunturas argentinas que transcurren luego  del Cordobazo en 1969 hasta la llegada de Perón en 1972.

Con inmensos dolores que no llegan a empañar las travesuras infantiles, en un contexto de violencia, que muchas veces exige demasiado de un niño de su edad; el joven Lalo crece en las calles de Morón haciendo frente al asesinato de su padre; la música de Sandro, los aromas de las comidas caseras, los gritos de cancha y las risas compartidas en complicidad juvenil que darán paso a la adultez, sus desilusiones y sus luchas, como la que encarnan Los hermanos Estevan para evitar que una calle de barrio lleve el nombre del acecino de su padre.

El amor hacia la madre y la familia y la capacidad de resiliencia son los pilares de este relato que habla de nosotros y nosotras, de nuestro tiempo, de nuestro país, dándonos magistralmente y para siempre Tres golpes en la ventana.

 Como dice Luis Bruschtein en sus palabras liminares al final de libro “La vida de Edgardo encarna la violencia política y la guerra de Malvinas, heridas tremendas que formaron a varias generaciones de argentinos a partir del golpe del 55”.

 Edgardo Esteban, periodista y autor de Iluminados por el fuego, nos sumerge una vez más con precisión y belleza en el drama de nuestra historia.

PALABRAS LIMINARE, por Luis Bruschtein

La vida de Edgardo encarna la violencia política y la guerra de Malvinas, heridas tremendas que formaron a varias generaciones de argentinos a partir del golpe del 55. Era chico cuando asesinaron a su padre, pero la guerra de las Malvinas lo alcanzó de pleno y de allí surgió Iluminados por el Fuego, el libro anterior sobre su experiencia como conscripto en la   guerra.

No solamente se forjaron varias generaciones bajo esa influencia nefasta, sino que la sociedad que afronta ahora nuevos dilemas democráticos se forjó en ese pozo oscuro. Algunos referentes de estas democracias todavía no alcanzan a distinguir los deshechos de autoritarismo que nos arrojan aquellas experiencias desde el fondo de los  años.

Fuimos vecinos por  unas  cuadras  de  diferencia  y varios años de distancia. La vía muerta que describe Edgardo al principio de la novela, separaba Haedo de Morón, aunque todo pertenecía al Partido de Morón. Desde esa vía muerta que pasaba a unas cuadras de la casa de la familia Estevan, yendo hacia Morón empezaba un mundo obrero de grandes fábricas: La Cantábrica que era la metalúrgica más grande de América Latina y ocupaba varias manzanas; la Deca Deutz que fabricaba tractores; la Eternit donde se moldeaba el fibrocemento. En Morón  y  Haedo  estaban  la  Textil  Oeste,  Cerámicas  Haedo    y había grandes  obradores  del  Ferrocarril  además  de  decenas de talleres y otras fábricas medianas.  Era  un  mundo  obrero que se fue desmantelando con la dictadura y después con el menemismo hasta convertirse en una zona residencial. Yo vivía a unas cuadras de La Cantábrica en ese universo de obreros peronistas, de resistencias sordas y conspiraciones silenciosas. La principal fuerza política popular fue proscripta y reprimida bárbaramente durante dieciocho años. En ese tiempo, lo único que podían difundir del peronismo eran diatribas en su contra y la difamación de sus dirigentes. Se creó una cultura hegemónica y excluyente sobre la base de esa enorme  ausencia.

Y hasta la actualidad se mantienen varios de esos paradigmas falsos o injustos.

Los mismos que proscribieron y alentaron la persecución, son los que criticaron después la violencia con que el peronismo dirimía sus conflictos y se horrorizaban por la heterogeneidad de sus filas. El movimiento popular proscripto y perseguido durante dieciocho años en la política, censurado en los medios, difamado en el sentido común hegemónico, dirigido por su líder a diez mil kilómetros de distancia, sobrevivió milagrosamente con muchos de los lastres que fue sumando en ese camino accidentado.

La base peronista solamente se referenciaba con Perón. Pero muchos dirigentes sindicales y políticos buscaban  abierta o solapadamente apartar esa figura porque era la única forma en que el sistema les permitía intervenir. Enorme contradicción con la que tenía que lidiar la conducción de Perón desde España. El papá de Edgardo, Joaquín, formaba parte de una juventud que sostenía el reclamo de las bases  por  Perón  y debía confrontar con un sector de la dirigencia que se apoyaba en métodos mafiosos. Es lo que le dice a su suegro en William Morris: “No es tan fácil salir de la pobreza con estos gobiernos militares”, y que “recién cambiará la historia para el pueblo trabajador cuando Perón regrese del exilio y vuelva la justicia social”. Joaquín fue un dirigente clásico del peronismo combativo, que resultó asesinado por Pedro De Martín (Martínez en la ficción), uno de esos  mafiosos.

Hay un dicho popular: “Dicen que el mejor chiste que se le puede hacer a Dios, si es que existe, es contarle tus planes”. Argentina es un lugar donde pocas veces los planes salen como uno los piensa. Pedro De Martín, que había sido el asesino del papá de Edgardo, fue secuestrado por los militares de la dictadura y desaparecido, supuestamente por una pugna  interna.

Y en los años 90, donde parecía que la globalización neoliberal era el punto culminante de la destrucción que había empezado con el golpe del 55, bautizaron como Pedro De Martín a una avenida de Morón Sur. Pero gracias a la determinación de Edgardo y sus hermanos, tuvieron que echar para atrás la designación, como relata en el  libro.

El malentendido fue más allá, como se reveló una vez que fuimos juntos al Parque de la Memoria. Arrojé las cenizas de mi madre al Río de la Plata, desde allí, en 2013. Después de unos meses fuimos con Edgardo y su hijo Facundo a un acto. Mientras hablábamos en la pequeña escollera, adonde me acompañó para estar unos minutos, Facundo se fue a buscar el nombre de su abuelo en el muro. El abuelo Joaquín fue asesinado, no fue desaparecido, así que no está en  el  muro. Pero al que encontraron fue al nombre de su asesino, Pedro De Martín, que sí fue desaparecido. Una ironía trágica. Una pirueta mortal de los malentendidos típicos de los   argentinos.

La muerte de Joaquín desgarró a la familia de Edgardo con heridas profundas, algunas de las cuales pudieron cicatrizar mucho después y otras que no cicatrizaron nunca. Las heridas de su familia se multiplican por miles de familias con padres, hermanos o alguno de sus seres queridos asesinados o detenidos desaparecidos. Es la sociedad misma la que tiene estas heridas horribles a flor de piel. Y a pesar de todo lo que se ha caminado, todavía muchos piensan que viven en un lugar “normal”, con una historia “normal”.

Por eso es bueno recordar esta historia, que se deja leer con fluidez, que es la historia de una familia, pero también de un país. No se puede avanzar sin asumir que hay mucha basura y limpiarla.

 

La Comunidad LAMÁS MÉDULA CLUB te necesita para seguir creciendo.

Para que tenga voz tu voz.

Asociate Texto del enlace  

Confesiones de un irreverente falso poeta: EmilioEMI Bazso

Por Hernán Casabella Una breve minibiografía y el detalle de tus libros Nací en Jujuy pero me vine a nacer en Córdoba por segunda vez. Mi vida se divide en períodos históricos como cualquier vida vulgar. Está el Emi AC - DC, antes de córdoba y después de córdoba. En...
Read More

ASTIZ, un libro de Manuel Schifani

  Por Hernán Brienza. En el 2015 Ediciones Lamás Médula publicaba un libro difícil de encasillar. ASTIZ por Manuel Schifani. Recordamos hoy las palabras de Hernán Brienza. Manuel juega mas allá del limite, y nos trae al presente un nombre, una palabra, que solo...
Read More

FIP – PARQUE CHAS

El 25, 26 y 27 de marzo se podrá ver en el canal de Youtube “FIP – Parque Chas”, que se inaugurará para la primer fecha, un festival a modo de videoteca en homenaje al primer centenario del nacimiento del poeta Luis Luchi, vecino del barrio desde su niñez hasta su...
Read More

VEGANOS TEMBLAD

Por Jorge Hardmeier. Recomendación literaria y colaboración: Luis Asensio. En la primavera de 2019, meses antes de que el coronavirus comenzara a azotar al planeta, transformándose en pandemia, la editorial Milena Caserola publicó Carne, primera novela del entrerriano...
Read More

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nombre del Autor

Nombre del Autor

Profesión

Lorem Ipsum es simplemente el texto de relleno de las imprentas y archivos de texto. Lorem Ipsum ha sido el texto de relleno estándar de las industrias desde el año 1500, cuando un impresor (N. del T. persona que se dedica a la imprenta) desconocido usó una galería de textos y los mezcló de tal manera que logró hacer un libro de textos especimen.

Share This